Creadoras de OnlyFans critican a Meta por permitir chats sexuales con su IA mientras restringe sus cuentas

Creadora digital entre Meta y redes restringidas

La inteligencia artificial de Meta ha desatado una polémica entre creadoras de OnlyFans y profesionales del cine para adultos. La compañía permite mantener conversaciones sexuales escritas con su asistente Muse, mientras algunas intérpretes denuncian restricciones en sus cuentas de Instagram y Facebook, incluso cuando intentan promocionarse sin publicar contenido explícito.

La controversia plantea un debate sobre las diferencias entre las normas aplicadas a los creadores humanos y las posibilidades que ofrecen las herramientas de inteligencia artificial.

Vanniall denuncia restricciones pese a tener más de 100.000 seguidores

Una de las principales voces críticas es Vanniall, creadora de contenido para adultos residente en Nueva York, cuya cuenta de Instagram supera los 100.000 seguidores.

La intérprete asegura que su perfil continúa restringido y que debe afrontar constantes reclamaciones para mantener su presencia en la plataforma.

Su malestar aumentó al conocer que Muse, el asistente de inteligencia artificial de Meta, permite conversaciones sexuales explícitas mediante texto entre usuarios adultos y la IA.

La herramienta no genera imágenes ni vídeos pornográficos, pero sí admite intercambios escritos de carácter sexual.

Vanniall considera que existe un trato desigual entre las posibilidades comerciales de la inteligencia artificial y las restricciones que afectan a profesionales reales.

Meta defiende sus políticas y niega que ambas situaciones sean comparables

La compañía sostiene que una conversación privada entre un adulto y un asistente virtual no equivale a promocionar servicios en una red social utilizada por públicos más amplios.

Meta argumenta que Muse está destinada a mayores de 18 años, mientras que Instagram y Facebook mantienen sus propias normas sobre contenido sexual y publicidad.

La polémica también ha reabierto el debate sobre los deepfakes, imágenes y vídeos falsos generados mediante inteligencia artificial que reproducen la apariencia de personas reales.

Vanniall denuncia que circulan contenidos sintéticos que utilizan su imagen sin autorización y que, en ocasiones, resulta difícil conseguir su retirada.

El conflicto también afecta a los ingresos de las creadoras

Para muchas profesionales de OnlyFans, Instagram representa una vía fundamental para atraer suscriptores. Las restricciones pueden limitar su visibilidad y reducir sus oportunidades comerciales.

Al mismo tiempo, el desarrollo de asistentes capaces de mantener conversaciones íntimas plantea dudas sobre el uso de la identidad de los creadores, los datos empleados para entrenar sistemas de IA y quién obtiene los beneficios económicos.

La controversia va más allá de permitir o prohibir determinados contenidos: pone sobre la mesa si las grandes plataformas tecnológicas están ofreciendo a sus productos de inteligencia artificial posibilidades que restringen a los profesionales humanos que dependen de ellas para trabajar.

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